Al igual que en la mayoría de sitios, en los mossos d’esquadra se da la brutalidad policial

En el día de hoy, se
han hecho públicas
unas imágenes en las
que se ve al menos
tres mossos
d’esquadra (policía
de Catalunya)
golpeando
brutalmente a un
detenido. Los hechos se desarrollaron en las dependencias de la comisaría central
de los mossos d’esquadra en Barcelona.
Que se haya podido grabar los hechos, es debido a que asuntos internos (grupo
que vigila el proceder de los policías) tenía sospechas fundadas de prácticas
indignas por parte de policías, por lo que de forma sigilosa pusieron cámaras para
visualizar las actitudes indignas de aquellos que las cometiesen.
Este hecho, no es la primera vez que se produce, ya que al menos hay imágenes
similares de otros dos sucesos, a diferencia de este, los otros dos se producieron
en la vía pública, siendo grabados por ciudadanos que presenciaron los hechos.
Está claro que la brutalidad constatada que utilizaron los mossos d’esquadra en
esos tres sucesos, es del todo motivo de que asuman responsabilidades, por lo
que no se debe intentar camuflar las circunstancias, ya que la brutalidad policial
debe ser erradicada.
Entiendo que pueda darse momentos tensos, pero eso para nada justifica la
brutalidad policial, por lo tanto, aquellos agentes que tenga tendencias algo
impulsivas, deberían abstenerse de intervenir en situaciones tensas.
Por otro lado, también considero inaceptable, que en situaciones en las que se
produzcan momentos tensos, a consecuencia de manifestaciones de colectivos,
se use la fuerza por parte policial de forma desproporcionada, y/o con manifiesta
brutalidad.
Lógicamente, en caso de desordenes, es comprensible que la policía actúe, pero
siempre dentro de unos limites, puesto que es inadmisible tolerar la brutalidad
policial que pudiese originar daños irreparables.
En un estado democrático y de derecho, la brutalidad policial no debe darse, ya
que eso es una de las claves que le diferencian de un régimen dictatorial.
Obviamente, la policía no tiene la misión de Jesucristo, por lo que lógicamente, no
debe poner la otra mejilla, y sí defenderse en caso de darse una situación en que
se este produciendo heridas, ya sea contra uno mismo, o contra terceros.
